lunes, 14 de mayo de 2007

Raquel Andueza


Las primeras cantantes españolas que destacaron en la música antigua se apellidaban igual. Desconozco si a Montserrat Figueras y a Pilar Figueras les unía algún lazo de parentesco, pero su estilo era muy parecido y marcó una época: Pilar cantaba en el Clemencic Consort de Viena; Montserrat, en Hespèrion XX. Con el paso del tiempo, a Pilar Figueras se le dejó de oír; mientras tanto, su homónima Montserrat sigue ligada a los múltiples proyectos de su marido –Jordi Savall- más allá de donde la prudencia vocal aconseja.

Después surgieron voces interesantes como la de Isabel Álvarez o la de María Villa, pero la nueva hornada de cantantes españolas de música antigua no cristaliza hasta que surge la zaragozana Marta Almajano, quien fuera musa del grupo Al Ayre Español en sus primeros años. La Almajano hereda en parte el estilo de Montserrat Figueras, pero con los medios vocales de una cantante en plenitud de facultades.

Después de Marta Almajano ha llegado una joven generación de cantantes españolas dedicadas a la música antigua, entre las que podríamos citar a María Luz Álvarez, a Núria Rial, a María Espada o a Raquel Andueza. Todas ellas son dignas de admiración, pero uno no puede disimular su preferencia personal por la Andueza.

Después de escuchar con terca insistencia muchos de sus discos, fui a verla en vivo por primera vez este domingo. A ella y al resto de Los Músicos del Buen Retiro en Las Amazonas de España, ópera de Giacomo Facco con libreto de Cañizares. El concierto fue una fiesta, y la Andueza demostró todas las virtudes vocales que la adornan: una voz joven y bella, una inteligibilidad absoluta del texto, una musicalidad sin tacha y una expresividad manifiesta, tanto en lo puramente vocal como en el admirable trabajo gestual.

Gracias, Raquel.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pocho, si tienes esa opinión de Raquel es porque no la conoces.
Porque de conocerla, añadirías que es una excelentísima persona, lo que popularmente se conoce como "un encanto", y con una altura profesional impresionante. Además de ser una buena amiga mía -no se nota, verdad?-, la tía lo da todo en los ensayos: nada de marcar, ni una pega si tenemos que repetir alguna cosa mil veces, siempre con una sonrisa.
Es uno de los grandes talentos musicales españoles, que por fortuna se va revelando poco a poco.
Y la gente, obsesionada con la Callas... ;)

Pocho dijo...

Sí la conozco, aunque mucho más por correo electrónico que en persona. Corroboro lo que dices de que es un encanto. Si no he añadido es para que la entrada tuviera un aire más imparcial, más profesional, más "de crítico". Pero no tengo ningún inconveniente en decirlo.

Veo que has trabajado con ella. ¡Qué suerte!

Un cordial saludo.
P.D.: Lo cortés no quita lo valiente: se puede admirar a la Callas y a la Andueza a la vez (yo, de hecho, lo hago).

Pocho dijo...

De hecho, si no he añadido ninguna valoración sobre Raquel como persona es porque en mi bitácora no hago apreciaciones de este tipo. Opino sobre distintos asusntos, pero no cuento mi vida. Por lo menos hasta el momento.

Más saludos.