
Juan Ramón Santos Fernández, en una carta publicada en El País el 19/03/2008, se queja de la imposibilidad de comer cocido maragato en cinco restaurantes de Astorga un viernes de cuaresma y se pregunta: “¿Quién decide lo que se come en esta ciudad, la tradición,
¿Quién decide qué comidas se ofrecen en los restaurantes? Muy fácil: sus dueños. Yo apoyaría a Santos si hubiera formulado la misma queja sobre cualquier comedor de un organismo oficial. Pero los restaurantes son empresas privadas, y sus dueños y jefes de cocina son libres de elegir los platos de sus cartas, sean cuales sean sus motivos. Tan libres como lo es Santos de de quejarse por ello.
5 comentarios:
Je, je... yo el viernes santo, tras tocar en la procesión, me arreé una nada obviable dosis de corazón y liviano de corderito.
¡Oh, cielos! ¿Habré pecado?
¡Ojalá! Y así me excomulgan o algo, que para apostatar estoy redactando una tesis en teología
Salud y fuerza en el canuto
Pues yo en esta cuaresma también he ido cocido ...
¿Qué cáspita tiene que hacer un mancebo honrado, si bien librepensador, como yo para dejar de aparecer en esta tan noble página con la vil intitulación de ANÓNIMO, que a tantos rufianes cobija y que a los deanes tan anhelosos de honra nos abandona?
Vuesa merced debería adornar su mucha sapiencia con su propia gracia.
Siempre suyo, vuecencia.
Podeis parar de hablar en semejante idioma emójeno?
pues no sabeis vuestra merced que soy un adolescente mal hablado y le hablo asi para que responda y despues reirme un poquillo
un saludo
un alumno suyo
el de 3º
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