jueves, 20 de marzo de 2008

Cocido en cuaresma


Juan Ramón Santos Fernández, en una carta publicada en El País el 19/03/2008, se queja de la imposibilidad de comer cocido maragato en cinco restaurantes de Astorga un viernes de cuaresma y se pregunta: “¿Quién decide lo que se come en esta ciudad, la tradición, la Iglesia, la Junta de Castilla y León? Si llegan hasta aquí, es que tienen demasiado poder sobre nuestras vidas, sobre nuestra educación, sobre nuestros gustos y orientaciones sexuales y, para que nada se escape a su control, sobre nuestros estómagos.”

¿Quién decide qué comidas se ofrecen en los restaurantes? Muy fácil: sus dueños. Yo apoyaría a Santos si hubiera formulado la misma queja sobre cualquier comedor de un organismo oficial. Pero los restaurantes son empresas privadas, y sus dueños y jefes de cocina son libres de elegir los platos de sus cartas, sean cuales sean sus motivos. Tan libres como lo es Santos de de quejarse por ello.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Je, je... yo el viernes santo, tras tocar en la procesión, me arreé una nada obviable dosis de corazón y liviano de corderito.
¡Oh, cielos! ¿Habré pecado?

¡Ojalá! Y así me excomulgan o algo, que para apostatar estoy redactando una tesis en teología

Salud y fuerza en el canuto

Anónimo dijo...

Pues yo en esta cuaresma también he ido cocido ...

Anónimo dijo...

¿Qué cáspita tiene que hacer un mancebo honrado, si bien librepensador, como yo para dejar de aparecer en esta tan noble página con la vil intitulación de ANÓNIMO, que a tantos rufianes cobija y que a los deanes tan anhelosos de honra nos abandona?

Pocho dijo...

Vuesa merced debería adornar su mucha sapiencia con su propia gracia.

Siempre suyo, vuecencia.

Anónimo dijo...

Podeis parar de hablar en semejante idioma emójeno?


pues no sabeis vuestra merced que soy un adolescente mal hablado y le hablo asi para que responda y despues reirme un poquillo

un saludo
un alumno suyo
el de 3º