lunes, 3 de marzo de 2008

La abyecta moral de YouTube

Hace no mucho tiempo recibí la noticia de la desigual batalla que libró el llamado "Padre coraje de Móstoles" contra YouTube, conocida página de Internet en la que los descerebrados que vejaron a su hijo discapacitado colgaron varios vídeos en los que se veían tales vejaciones. El padre en cuestión, obrero jubilado sin conocimientos de inglés, envió a los responsables de la citada página innumerables correos implorando que descolgaran esos vídeos vejatorios. Pasaron varios meses sin que las súplicas de aquel buen hombre surtieran efecto alguno, y tan sólo el impacto mediático que tuvo el caso en la prensa y televisión españolas consiguió que se retiraran esos vídeos. En YouTube hay colgadas de forma permanente vejaciones varias ejercidas contra discapacitados, profesores y otras personas, y sólo sentencias judiciales pueden obligar a los responsables de esta página a que descuelguen esos vídeos.

Un amigo informático me dijo que el control personalizado de los vídeos que llegan a YouTube es imposible porque YouTube dejaría de ser entonces un negocio. Lo creí hasta que me sucedió la siguiente anécdota: estas Navidades un amigo me envió por correo electrónico una felicitación navideña en forma de simpático vídeo de contenido erótico (que no pornográfico), vídeo que quise reenviar a los miembros de un grupo de correo electrónico, pero el grupo en cuestión tiene una limitación mayor en cuanto al tamaño de los archivos adjuntos que la habitual en los correos individuales. No me quedó más remedio que colgar el vídeo de YouTube y enviarles a estos colegas un correo con el enlace en vez de con el vídeo.

A los cuatro o cinco días me llegó un correo electrónico de YouTube informándome de que mi vídeo había sido retirado por “contenido inapropiado”. Mi amigo informático se había equivocado: hay control personalizado en esa página. Por curiosidad, me puse a buscar vídeos eróticos en YouTube y no existen. La moral de YouTube es muy peculiar: mientras consienten que vejaciones varias sean colgadas y permanezcan de forma indefinida, cualquier contenido mínimamente erótico es descolgado a la primera de cambio.

Eso me recuerda a la vieja moral reaganiana: las escenas de desnudos dejaron de aparecer en las películas y series de televisión americanas, mientras que los productos más violentos (en las que los malos siempre eran vietanamitas, chinos, iraníes o sudamericanos) estaban a la orden del día. YouTube es algo mucho peor: ha elevado esa vieja moral cinematográfica y televisiva reaganiana a la cruda realidad.

Me dan asco.

12 comentarios:

Chipsoni@ dijo...

Estoy absolutamente de acuerdo contigo.... no creo poder expresarlo mejor.

Me dan asco!!

Pocho dijo...

Me alegro un montón de tener otra vez noticias tuyas, malagueña de pro. ¿Qué tal estás?
Un besazo.

Anónimo dijo...

Pocho... que estas casado...

Pocho dijo...

Y eso, Anónimo, que no he llegado a escribir un comentario sobre Rebeca Linares, cosa que tenía in mente.
Un saludo.

Anónimo dijo...

pocho quien eres y porque ha aparecido tu pagina en mi portico??

Pocho dijo...

¿Quién soy? Creo que mi bitácora descubre la parte de mi personalidad que yo quiero descubrir; el resto lo reservo para mí.
Por otra parte, desconozco cuál es tu pórtico y por qué motivo aparece citada en él esta humilde bitácora. Yo, desde luego, no he sido quien la haya publicado. Tal vez seas tú quien debe decir quién es: la expresión "anónimo" no da ninguna pista sobre cuál es tu pórtico.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Deja de poner publicidad por que no se si sabes que es denunciable!!!!!!!

Pocho dijo...

Lo primero: jamás he puesto publicidad en mi bitácora.
Lo segundo: ¿por qué ha de ser denunciable ponerla?
Lo tercero: el 'porque' causal se escribe todo junto.
Un saludo, pese a todo.

Anónimo dijo...

eres el tio más pesado y cargante que nunca e visto no t soporto y eres inaguantable deseaba decirte esto esde hace 5 años y una vez escrito no puedo expresar lo a gusto que me he quedado
que te valla fatal en la vida y hasta nunca

Pocho dijo...

Es curioso, pero desde que he vuelto a la docencia han empezado a aparecer en la bitácora unas entradas peor escritas que nunca. ¡Estas son las nuevas generaciones! ¡En fin!

Pocho dijo...

Eso sí, lo mismo te quedas todavía más a gusto si dices quién eres.

Anónimo dijo...

Déjalos que se expresen, Pocho. Con suerte, alguno se dará cuenta de su estulticia al ver materializado su (?) pensamiento y, de pura pena, se suicidará.

Por otra parte, la educación sin revolución no es más que una triste monotonía de lluvia tras los cristales. ¿Típico utópico? (y esdrújulo). Puede. Pero nunca típico tristísimo.

Las cosas no son como queremos, ni como debieran, ni otrono como gustarnos o servirnos pudiera. _Son como son.

Como las hacemos.